En esta divertidísima segunda temporada, la familia Griffin se enfrenta a una serie de dilemas sin precedentes: desde la incontinencia de Brian hasta la adicción de Peter a la liposucción y los problemas de Meg con la ley, cuando es acusada de difamación tras revelar la "homosexualidad" de Luke Perry, el galán favorito de las chicas. Mientras tanto, Peter y Brian compiten como Willy Wonker, pero con cerveza en lugar de chocolate, mientras que Stewie es secuestrado por una banda de mutantes.